TWITTER Y EL FENÓMENO DE IRÁN
La mayoría de los amigos lectores estarán al tanto de lo que está sucediendo en Teherán: las recientes elecciones dieron como ganador, según los cómputos oficiales, al actual gobierno, pero la oposición ha denunciado un gigantesco fraude y esto ha dado pie a manifestaciones masivas en las calles de la capital iraní. Hasta ahora, nada inesperado para las páginas de los diarios.
Pero hete aquí que nuevas herramientas han irrumpido en el escenario crítico de Irán: Twitter, Facebook y el resto de los medios comunitarios. Millones de personas siguen los hechos a través de los medios sociales de comunicación, que atraviesan toda barrera. El gobierno iraní pugna por impedir las marchas y su difusión a la opinión pública, pero es imposible.
Centenares de ciudadanos iraníes -dentro y fuera de las fronteras geográficas de Irán- se pronuncian mediante Twitter y sus 140 caracteres. Ana Polo enumera los feeds que centralizan -si es que cabe el término- las protestas, y aclara que la gran mayoría de los mensajes provienen de expatriados iraníes en Estados Unidos y otros países desarrollados. ¿Puede aún hablarse de expatriados en este mundo globalizado y tan interconectado? En rigor de verdad, comenta Ana, el fenómeno auténticamente Twitter se dio en el caso similar de Moldavia, donde los mensajes provinieron realmente de las calles de ese país.
¿Hasta dónde llegaremos con los nuevos medios? Nadie lo sabe. Es posible que Twitter decaiga y hasta desaparezca algún día, como afirma Gerald Baron en Crisis Blogger, pero el camino ya está trazado y las herramientas seguirán el patrón de la instantaneidad, la universalidad y la espontaneidad.
A través del excelente blog Frenos & Contrapesos, de Agustín Mackinlay, llegé a una nota en uno de los blogs del Sunday Times: "Twitter ripped the veil off ‘the other’ – and we saw ourselves". "Twitter descorre el velo de "el otro", y nos vemos a nosotros mismos". Allí nos cuenta Andrew Sullivan que las primeras protestas en Irán surgieron en Facebook y You Tube. Cuando las autoridades repararon en esto, tomaron medidas para impedirlo y entonces la comunicación viral se corrió a Twitter. Luego el gobierno empezó a identificar a los "twitteros" que encabezaban las denuncias, y estos se valieron de su status en sus cuentas de GMail para pasar mensajes. En paralelo a esto, los medios tradicionales multiplicaban también los mensajes en el escenario internacional.
Basado en estos hechos, el New York Times nos deja algunas lecciones sobre Twitter:
1 - Twitter es difícil de censurar, porque es una herramienta sin ubicación fija que no precisa de un sitio web como Facebook.
2 - Los twitteos (o mensajes) suelen ser banales, pero hay que estar atentos, porque la suma de sus mensajes individuales tiene fuerza colectiva en la opinión pública.
3 - Hay que ser precavido con la credibilidad de sus mensajes. Así como sirven para difundir hechos, también multiplican errores o falsedades.
4 - En Twitter también hay maniobras para falsear la información y sus emisores.
5 - Twitter se autorregula, pero puede llevar a conclusiones falsas, porque está limitada a una comunidad que usa la Red y tiene ciertas características. No se puede apreciar toda una situación a través de ella (algo que ocurre también con otras herraientas, cuidado con la "burbuja de cristal").
6 - Así como puede condicionar gobiernos, Twitter también puede criticar y exponer a los grandes medios.
El amigo lector también podrá encontrar otra mirada crítica sobre el rol de Twitter en una interesante columna de Jack Shafer en la revista Slate, donde se repiten algunos puntos de los ya mencionados.
En el programa "La Hora de Maquiavelo" que conduce Diego Dillenberger, pude ver una charla sobre el impacto de Twitter en la campaña electoral argentina, y los invitados afirmaban que los políticos locales habían hecho un uso escaso de esa herramienta (uno de ellos era Lucas Lanza). El mismo Dillenberger opinaba acertadamente que los candidatos que no habían sido invitados al debate por la Capital en el programa "A Dos Voces" podrían haber seguido el debate con sus comentarios a través de Twitter, respondiendo las afirmaciones de sus contendientes. El electorado de la ciudad de Buenos Aires ya está muy metido en los medios comunitarios y la Web 2.0 como para desaprovechar el nuevo panorama.
Falta mucho por recorrer, pero las nuevas herramientas se imponen, y -nunca está de más repetirlo- habrá que adaptarse a ellas para sobrevivir. Irán es un ejemplo clarito.
Por si a alguien le queda alguna duda de lo que es Twitter, dejo aquí un video explicativo. No está en español, pero sí en "plain English".







