3 de abril de 2012

EL EDELMAN TRUST BAROMETER EN ARGENTINA

La semana pasada tuve ocasión de asistir a la presentación del informe final para Argentina del Edelman Trust Barometer 2012, una encuesta de confianza que se viene haciendo en 25 países desde 2001.

La presentación completa sobre Argentina puede verse aquí. Más allá de las conclusiones que explicó muy bien Gail Becker, directora de Edelman para Canadá y América Latina, me anoté las mías propias, que paso a enumerar:

1) Definitivamente este es un mundo más escéptico, con lo cual la credibilidad (propia y de terceros) es un activo cada vez más cotizado.

2) La confianza es muy frágil. El caso de Japón y su reciente accidente nuclear de Fukushima es un nuevo ejemplo de cómo en 24 horas puede derrumbarse una reputación.

3) En la muestra total de países relevados por la encuesta, la confianza en los medios creció, pero en Argentina bajó.

4) La confianza del público argentino muestra al sector de tecnología en el nivel más alto de todos los sectores, con un 87 por ciento, y al de bancos y servicios financieros en el más bajo, aunque estabilizado. Automotriz, comidas y bebidas también son altos. La confianza en el sector farmacéutico en la Argentina cayó del 77 al 56 por ciento.

5) En general, el público parece tener más confianza en aquella organización que en su percepción genera una mejora en su calidad de vida (como las empresas de tecnología, por ejemplo).

6) En Iberoamérica la credibilidad de los medios tradicionales de comunicación es bastante alta en comparación con otras regiones, por arriba de las redes sociales, aunque en baja.

7) Las Organizaciones No Gubernamentales mantienen una alta credibilidad en la Argentina, del 75 por ciento (5 puntos más alta que la de 2011). Atención al buscar garantes.

8) En la Argentina los voceros más creíbles son los académicos o expertos, seguido de "alguien como uno" (por ejemplo, un famoso es más creíble si se muestra como un vecino más). Atención, comunicadores internos: Crece mucho la figura del empleado como fuente regular de lo que sucede en una organización. Por último, el funcionario es el vocero menos creíble.

9) A la pregunta sobre qué es importante de una empresa para quien responde, aparece en primer lugar la alta calidad de productos y servicios seguido de las prácticas transparentes. Después vienen respuestas que privilegian la relación de la empresa con el público: escuchar y responder, ética en los negocios, el buen trato a los empleados y la protección del ambiente.

10) Los consejos que Gail Becker dejó como gran conclusión fueron ejercitar principios basados en liderazgo y no en reglas, priorizar acciones societales o de relación como las enumeradas en el punto anterior, hablar primero con el público interno, reportar las metas, ejercitar una transparencia radical y -en el caso de las empresas- moldear el discurso público sobre temas importantes para el negocio.

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