28 de julio de 2009

LA COMUNICACIÓN BRITÁNICA EN LAS INVASIONES INGLESAS

En estos días termino de leer la obra "Las Invasiones Inglesas", de Carlos Roberts, un clásico del tema y seguramente el más completo aunque su primera edición sea de 1938. Como se sabe, nos situamos en los años 1806 y 1807, cuando Inglaterra intentó en dos ocasiones apoderarse definitivamente de Buenos Aires y Montevideo, y fue rechazada. En uno de sus capítulos, el autor describe "la propaganda inglesa antes, durante y después de las invasiones", y me parece interesante amenizar este espacio con algunos de sus párrafos. Ya había hecho algo similar con la conquista del Oeste estadounidense.

En primer lugar, la obra enumera los libros y mapas que fueron editados en esa época, entre los cuales se destacan "Emancipation of South America" y "Additional reasons for inmediately emancipating South America", del inglés William Burke.

Detrás de las invasiones inglesas a Buenos Aires, en 1806 y 1807, yacían intereses políticos (la lucha de Inglaterra con el poder de Napoleón en España) y fundamentalmente económicos (la necesidad del libre comercio, que España impedía). Por eso las cámaras de comercio inglesas también fueron parte activa en la propaganda en favor de la independencia argentina que les abriría las puertas del Virreinato del Río de la Plata a sus productos.

Esta propaganda, relata Roberts, "tomó la forma de pañuelos, abanicos, cajas de polvos, medallas, etcétera, con inscripciones alusivas, para ser distribuídas entre los habitantes de Sudamérica".

El libro, que recomiendo a todo aquel interesado en la Historia argentina, tiene ilustraciones de las medallas, con inscripciones que buscaban resaltar el "desinterés" de los ingleses y el respeto por la religión católica, con leyendas como "Florezcan artes, industrias, luces", "Religión y sus santos ministros protegidos" y "No es conquista sino unión".

Los dibujos incluían a un león rendido (España) a los pies de Gran Bretaña.

Cuando llegó la noticia de la toma de Buenos Aires por parte de Beresford, en 1806, Inglaterra mandó acuñar medallas para distribuir en el Río de la Plata, cuyo reverso rezaba: "Divinas y humanas leyes respetadas. Libertad personal y propiedad aseguradas. Franco comercio y extendido. Por la Gran Bretaña protegido. Buenos Ayres, el 25 Junio 1806". En una de ellas, curiosamente, brilla la imagen de la Sagrada Familia, cara a los sentimientos de los criollos.

En Londres, además, se paseó ante el público con gran pompa y ocho carros decorados con banderas tomadas al enemigo el Tesoro español que había sido traído de Buenos Aires por las calles, desde el puerto hasta el Banco de Inglaterra. Circuló también en esos días un panfleto de propaganda titulado "Dollars of Buenos Ayres", que exaltaba en tono de sorna la conquista del Río de la Plata. El texto en español puede verse aquí.

En mayo de 1807, en la Segunda Invasión, el brigadier Auchmuty, a cargo de la expedición, logró la toma de Montevideo y dispuso la creación del periódico "La Estrella del Sur" en inglés y español, que obraba como propaganda y se publicó entre el 23 de mayo y el 11 de julio de ese año. En "La guerra retórica de la independencia", artículo aparecido en La Nación en ocasión del bicentenario de ese hecho, el investigador William Acree describe a esta publicación y sus implicancias.

El amigo lector puede consultar algunos números de este periódico (cuya portada se observa a la derecha) aquí, aquí y aquí. La colección completa puede encontrarse en el buen sitio "Publicaciones Periódicas del Uruguay". De su lectura extraigo algunos párrafos:

"En esta región las ventajas de una imprenta libre hasta ahora nunca se han experimentado. Van a descubrirse. Nuestro objeto principal en conducirla será aumentar y alentar aquella armonía, concordia y amistad que debe siempre existir entre los súbditos de un mismo gobierno".

"El gobierno inglés desea vuestra felicidad de todo corazón y se halla interesado en la prosperidad de todos los habitantes. Vienen los ingleses, no como conquistadores sino como defensores. Quieren emanciparos de la servidumbre, y entregaros vuestra justa libertad".

"La Inglaterra en sus conquistas sigue un camino diferente (Nota mía: diferente al de Francia, contra quien luchaban en Europa). Sus victorias son compasivas y humanas. Viene como el ángel de la paz seguida de sus compañeras la tolerancia, libertad y justicia".

"Las provincias que han logrado la protección británica en nuestros tiempos son un testimonio incontrastable de la tolerancia y equidad de esta nación. Ella ha respetado siempre en todas partes el culto cristiano, y abriga aun en su propio seno el catolicismo". Este último párrafo, que formaba parte de una imaginaria carta de un inglés a un amigo en Buenos Aires a quien le explicaba las bondades de Inglaterra, exhibe la preocupación británica por mostrar que no atacarían la religión católica, tan importante en la vida de la colonia.

En "The Southern Star" se publicaban además poemas, avisos comerciales y anuncios de llegadas de buques mercantes al Río de la Plata, entre otras cosas.


La caricatura de más arriba representa en forma obviamente burlona a Napoleón al recibir la noticia de la ocupación inglesa de Buenos Aires. Francia era la gran enemiga de Inglaterra en ese momento.

El fracaso de la invasión tuvo eco en el Times, el decano de la prensa inglesa, con duras críticas a la forma en que se había manejado la situación en el ámbito bélico pero también en el de la comunicación con los habitantes de Buenos Aires. Justamente, la falta de un mensaje claro sobre los objetivos de la invasión fueron una causa importante de la reacción defensiva. Una tercera invasión, que sí se proponía darle la independencia al Virreinato ante su colonizador, se desvió justamente a España cuando ya iba rumbo a Buenos Aires, debido a la lucha contra las fuerzas napoleónicas.

Cabe destacar que del lado de los criollos, el resultado de las Invasiones Inglesas trajo entre otras cosas el cambio en la nomenclatura de las calles de Buenos Aires, y la publicación de odas y poemas que difundían y elogiaban el hecho histórico, con autores como Vicente López y Planes, posterior autor de la letra del Himno Nacional Argentino, de quien rescatamos estas coplas:

Una nación que ha visto hasta el Olimpo
Encumbrado su nombre ¿Sufrir puede
Ser burlada de míseros vecinos?
Vosotros sois los célebres britanos
Que os gloriáis de haber solos resistido
De Napoleón el soberano esfuerzo?
Vosotros sois aquellos que habéis dicho
A la faz de la Europa de un britano
Es bastante a rendir cuatro argentinos?

Como se ve, eran estrofas que tenían como fin alzar la batalla a la altura de una historia épica en el sentimiento nacionalista que surgía.

Sería materia de otras líneas un breve ensayo sobre la comunicación de los patriotas en la Revolución de Mayo y la lucha libertadora de José de San Martín. Bástenos por ahora con un apretadísimo bosquejo de las Invasiones Inglesas, de las que germinó esa idea independentista.

3 comentarios:

LIBROS ÚNICOS dijo...

Hola, Ignacio. Me parece muy interesante tu comentario, por eso te escribo. existe un proyecto en México para la publicación de ensayos como este para el Bicentenario de varios países latinoamericanos. Si te interesa, escríbeme a masletra@hotmail.com y te informaré.
Saludos
Helena

Carlos Sánchez. dijo...

Muy interesante nacho. Un abrazo.

Juan Pedro dijo...

Enhorabuena por el post. Un abrazo.