5 de marzo de 2009

MITOS DE LAS RELACIONES PÚBLICAS

En su columna del 20 de febrero último, Richard Edelman escribió algo que me llamó la atención y no puedo evitar traerlo a estas playas. Sus reflexiones fueron consecuencia de un libro escrito por Jeff Jarvis (en la foto), que el mismo autor le obsequió en Davos a Edelman.

En su obra titulada "What Would Google Do?", Jarvis afirma -según Edelman- que el control ha pasado a manos de la gente y las organizaciones deberán volcarse al buen uso de las redes sociales. De esta idea pasa a una mirada negativa sobre la labor de los comunicadores, que para él no pueden adaptarse al nuevo contexto porque siempre tienen un interés y esto no es compatible con el espíritu de esas redes. Para Jarvis, los comunicadores siempre serán sospechosos de no decir la verdad porque representan posiciones y deben manipular los hechos para cumplir sus metas. Además, dice el autor, los comunicadores nunca admiten sus errores en público.

La respuesta de Richard Edelman es la siguiente: Ningún cliente es tan valioso como para que un consultor en comunicación se decida a arriesgar su reputación mintiendo sobre información de ese cliente. Cualquier profesional sabe que la verdad siempre es el mejor condimento de un mensaje (además de que es lo correcto ser veraz, acoto yo).

En segundo lugar, Edelman apunta que la labor de relaciones públicas no está exclusivamente enfocada al beneficio de sus clientes, sino que hay un punto de equilibrio entre ese objetivo y el interés común de la sociedad.

Por último, es falso que los comunicadores nunca admitan errores. Por el contrario, viven insistiendo en sus organizaciones sobre la idea de que ante una crisis es necesario ofrecer las disculpas del caso y aclarar por qué pasó lo que pasó, de manera de ganar credibilidad o al menos mantenerla lo más elevada posible.

Jeff Jarvis no se quedó en silencio y contestó con otra columna en su blog. A la reflexión de Edelman de que ninguna agencia arriesgaría su reputación por un cliente, recordó sarcásticamente el caso de Wal-Mart, que es cliente de Edelman y sigue siéndolo a pesar de los problemas que le ha ocasionado tras varios errores. Después insiste con su pregunta: ¿las consultoras de relaciones públicas son compatibles con la nueva era de la Web? ¿Son transparentes, colaborativas, abiertas y honestas? ¿O es el cheque el que regula la relación? No se pierdan los comentarios.

2 comentarios:

Senior Manager dijo...

Pienso que el papel de las consultoras se encuentra en una etapa de transición y que todavía existen profesionales, muy buenos, pero que siguen enraizados en el pasado y en la antigua forma de gestionar a los clientes. Lo peor es que nadie sabe cómo será el futuro de este sector, así que hacer de Nostradamus tampoco es acercarse a la realidad.
SM

Ignacio Duelo dijo...

Coincido, Senior. La incertidumbre está a la orden del día.