14 de febrero de 2009

EL COMUNICADOR DEBE SER CULTO

Hace unos meses, el consultor Stuart Bruce se quejaba en su blog sobre la escasa cultura general ("general knowledge") que observaba en los nuevos profesionales de las relaciones públicas. Me sentí identificado con su protesta y me prometí escribir algo al respecto.

Nadie espera que todo el mundo tenga conocimientos de pintura, cine o música clásica, por mencionar algunos tópicos típicos del omnipresente rubro "Cultura General". Desde ya, no se trata de ser un émulo de Minerva (en la imagen, una de las versiones del gran Rembrandt) ni tampoco de Funes el Memorioso, pero sí que todos tengamos nociones básicas de ciertos temas. Suele hablarse mucho sobre el "analfabetismo informático", pero poco sobre las carencias en redacción o lectura de diarios -sin mencionar disciplinas concretas como Geografía, Historia del Arte o Literatura, entre muchas otras-.

En abril de 2004, la revista PR Tactics publicó un artículo (no disponible online) en el que enumeraba "las diez cosas necesarias para tener éxito en 2004... y más allá". Una de ellas era "bagaje cultural".

En su "Imagen Corporativa en el Siglo XXI", el español Joan Costa sostiene que el director de comunicación actual debe caracterizarse, entre otras cosas, por los siguientes atributos: espíritu crítico, curiosidad ante lo nuevo o desconocido, independencia de criterio, humildad y originalidad. ¿Qué mejor que la cultura general para estimular estas cualidades? Cuanto más sabemos, más recursos tenemos para evaluar situaciones, tener una mirada distinta sobre ellas y reconocer que precisamos nuevos conocimientos para ciertos temas.

Además, la cultura general también nos puede ayudar en el arte de la conversación, tan importante para un comunicador obligado a participar de eventos donde abundan las presentaciones de personas, los incómodos vacíos en el diálogo y las primeras impresiones que otros se forman sobre nosotros. La empatía se construye también a través de la cultura, y a cualquier público le gusta que le hablen de lo que más sabe o disfruta conversar.

Con ciertas cuentas, es necesario -o por lo menos conveniente- tener conocimientos sobre temas que tocan a ese rubro de la actividad profesional. Por ejemplo, si tenemos clientes del mundo del espectáculo, tendremos que averiguar datos sobre ese mercado o industria particular, pero además será bueno poder hablar de igual a igual con un crítico de cine o un cantante, no para competir con ellos sino para estar al menos ubicados en el tema.

Más allá de razones prácticas, tener cultura general es un verdadero diferencial en la vida profesional, y en la extralaboral también.

7 comentarios:

Pilar dijo...

Felicidades por tu post, y por tu blog. Es la primera vez que lo visito, y me ha gustado mucho. Comparto tu opinión sobre la cultura general, que te voy a contar cuando alguien me dice 'el Louvre de Londres'!!! :D

Ignacio Duelo dijo...

Gracias, Pilar, retribuyo las felicitaciones. Tu blog es un buen sitio al cual acudir para saber más de arte. Buen material y una lista impresionante de links.

Mi padre es nacido en Barcelona, así que esa es mi segunda ciudad.

Jorge Andrés Echeverry Mejía dijo...

Tengo mis dudas sobre la acepción de "culto" para considerar a los que tienen nociones generales sobre alguna dinámica particular, relacionada sobre todo con las tendencias sobresalientes en la sociedad. Seguramente siempre será una discusión abierta lo relacionado con la cultura, unos hablan de "alta cultura", otros de "cultura popular". El asunto del post que presentas yo lo entiendo más hacia el "nivel intelectual".

Sobre la necesidad de tener "cultura general", tengo otro apunte: los comunicadores deberíamos por lo menos tener cultura de comunicación, desde el hacer y desde el saber. Sin embargo "el espíritu de la época" está dispuesto para que los comunicadores, sobre todo los que tienen énfasis en Relaciones Públicas, se crean más administradores que comunicadores. Se desvirtúa el sentido original de hacer común por producir rentabilidad a través impactos medibles.

Unos dicen que eso de la ortografía les quita tiempo y no le ponen atención, a otros se les sube el orgullo y olvidan que la comunicación depende de la interacción, de la relación con el otro.

Además, muchos ni siquiera se preguntan en su vida profesional ni personal qué es comunicación. De ahí que como dice Pablo Múnera Uribe (2005: 70):

"Son pocos los comunicadores que podrían sostener una discusión profunda sobre comunicación con profesionales de áreas afines: psicólogos, semiólogos, antropólogos, sociólogos, lingüistas, etc., incluso con aquellos matemáticos que le dan vida a las cifras y las entienden como un lenguaje. ¿Qué es comunicación? ¿Qué es comunicar? Son preguntas poco frecuentes en los comunicadores de todos los campos: periodismo, publicidad, audiovisual y, por supuesto, el de la comunicación organizacional, donde están más preocupados por las definiciones funcionales de administrar".

Un saludo desde Medellín, Colombia

Senior Manager dijo...

No sólo los comunicadores...estoy viendo y viviendo una falta total de cultura en las generaciones emergentes, que me hace reflexionar sobre el papel de los institutos de estudio y sobre la formación que reciben en casa los jóvenes.

Es lamentable que haya un abismo cultural tan grande entre los empleados más recientes y los más antiguos en las empresas, que se evidencia en las conversaciones de la comida cuando surge algún tema sobre todo histórico.

Es una lástima lo que se avecina... como futuro queiro decir
SM

Carol dijo...

No han escuchado esa frase que dice "los comunicadores sociales y periodistas somos un mar de conocimientos con 5 centímetros de porfundidad"... Estoy deacuerdo, la mal llamada cultura general es un tema drámatico, si quienes ejercemos la profesión no hacemos que esto mejore... nos seguiran tachando de superficiales.

Ignacio Duelo dijo...

Jorge: Gracias por tu comentario tan detallado. Creo que el problema que planteas viene por la preponderancia de la experiencia como factor excluyente para desarrollar labores de alta responsabilidad en comunicación. La teoría pasa entonces a ser algo accesorio, para salir del paso en alguna conferencia, pero no como carne del oficio.

Senior: Me identifico con lo que dices, todavía no llego a los 40 y ya me siento "viejo" a veces cuando veo un nivel cultural pobre, no en todos los más jóvenes pero sí en la mayoría. Y creo que muchos piensan que el ser culto es solo para algunos, cuando en realiad es para todos. Es una cuestión de dedicación e intención.

Carol: Yo creo que hay que saber un poco de todo, pero mucho de ciertas cosas, y sobre todo de lo que hay que usar en el oficio de comunicador. La redacción es una herramienta básica, por ejemplo.

Rodrigo dijo...

Estoy de acuerdo con que un profesional de la comunicaciòn debe tener una cultura general que le permita desenvolverse con personas de diferentes creencias y orìgenes.
Creo un factor clave de exito, el dominar tecnicas de redacciòn escrita y expresiòn oral. Creo que es lo bàsico y despuès vendràn ciertas especializaciones de acuerdo al àmbito en que el comunicador se desarrolle.
Por ejemplo un comunicador encargado de las relaciones publicas, deberà conocer de marketing y publicidad. Pero a su vez tambièn deberà conocer de planeaciòn estrategica. Lo anterior como una forma de ejemplificar el hecho que un comunicador que no se autoforma, no se actualiza y no tiene una mirada prospectiva de su profesiòn, està destinado a la obsolescencia.
Un abrazo!!!