30 de septiembre de 2008

LOS IMPONDERABLES

En comunicación uno puede planear todo, menos lo que sucede inesperadamente. Es una obviedad, pero es también una de esas cosas que siempre hay que tener presente. Hay situaciones que no pueden preverse ni siquiera en su mínima dimensión. No son crisis que pueden dibujarse en escenarios posibles, son imponderables.

Un imponderable es, según la Real Academia Española, una circunstancia imprevisible o cuyas consecuencias no pueden estimarse. Veamos algunos ejemplos.

En el nivel local, un caso prototípico de imponderable es la crisis del campo que atravesó toda la primera mitad de 2008 en la Argentina. ¿Alguien en el gobierno podía prever que el campo se tornaría un adversario político de tamaño calibre en la escena nacional? Ni siquiera los dirigentes de las entidades rurales tenían previsto un respaldo tan masivo de tantos otros actores, y principalmente de la opinión pública. Su virtud estuvo en reaccionar adecuadamente al nuevo escenario que se les planteaba y hacer uso de las herramientas comunicacionales a la mano.

El otro caso, más reciente aún, es el de la crisis financiera estadounidense. No me refiero tanto al impacto que supone para el gobierno de Bush, sino a su incidencia directa en la campaña presidencial de Obama y McCain, los dos candidatos demócrata y republicano respectivamente. El segundo decidió suspender su campaña para buscar una solución en el Senado, y Obama dio su apoyo al plan oficial para asistir a los damnificados. El plan fue rechazado en primera instancia con votos de ambos partidos, y la primera conclusión que surge es que si el Congreso rechaza de esta manera un pedido de sus dos candidatos a la presidencia, esto supone una licuación de poder para ambos antes de que uno de ellos asuma el cargo ejecutivo por el cual compiten.

En el campo empresario, los ejemplos podrían ser muchos. Una larga lista de crisis puede ser prevenida, como lo indican los manuales, pero existe otra lista que está oculta a los ojos de todos. Un ejemplo: ¿alguien en las aseguradoras había pensado en un ataque terrorista a las Torres Gemelas, que pondría en jaque a los activos físicos de sus clientes? No.

Los imponderables se presentan, insolentes y autónomos, y entonces el comunicador tiene que sacar a la luz sus dotes de improvisación, su prudencia y su creatividad para seguir adelante con la nueva hoja de ruta.

La obra que acompaña estas reflexiones es "Pandora", de John William Waterhouse. Fue pintada en 1896 y refleja la historia de la famosa caja, de la cual brotan todas las desgracias del mundo. Pero eso sí: la leyenda dice que Pandora alcanzó a cerrar la caja antes de que saliera una virtud: la esperanza.

4 comentarios:

Ale dijo...

Gracias Ignacio por la reflexión. Uno de los imponderables más impactantes que viene a mi memoria lo constituyó a mi juicio el derrotero del gobierno español luego del feroz atentado a la estación de Atocha donde murieran cerca de 200 personas. Ese episodio dió vuelta la elección que se realizó pocos días después y colocó a Zapatero insospechadamente en el gobierno. Aznar, a quién las encuestas daban claro ganador, de esa manera, pagó bien caró su apoyo a Bush en la guerra contra Irak.
Vivir es, en sí mismo, una acción imponderable.
"De estas calles que ahondan el poniente,/una habrá (no sé cuál) que he recorrido/ya por última vez indiferente/y sin adivinarlo sometido/a Quien prefija omnipotentes normas/y una secreta y rígida medida/a las sombras, los sueños y las formas/que destejen y tejen esta vida..." Así comienza Borges su poema "Límites".

Ignacio Duelo dijo...

Gran poema ese, Ale. Siempre lo recuerdo por aquello de los lugares, las esquinas, las casas, que uno recorre por última vez, sin saberlo.

A una semana de haber escrito el texto que motiva estos comentarios, la crisis financiera "estadounidense" a la que me refería ya se ha hecho mundial. Otro imponderable, no tanto por la posibilidad cierta de que ello ocurriera, sino por el efecto que tendrá sobre áreas de negocios que nada tienen que ver con las finanzas, y sin embargo deberán salir a comunicar algo sobre un tema que ni sospechaban tener en sus agendas.

Muy bueno el ejemplo de Aznar, me parece perfecto como imponderable. Gracias por la visita.

Maga dijo...

Ignacio, todos tus post de crisis me sirven un montón, porque estoy por rendir gestión de la comunicación en crisis. te hago una consulta, tendrás algún caso de alguna empresa argentina que haya tenido una crisis recientemente?, porque me piden analizar una crisis real, con todo lo que lei en tu blog tengo mucho, pero me faltaría el caso. Muchas gracias!!

Ignacio Duelo dijo...

Gracias, Maga, por tu comentario. Un buen caso de crisis para analizar es el de Aguas Dasani, de Coca-Cola. Podés encontrar mucho sobre él en la Red. Básicamente te digo que se trató de un rumor que se expandió en Internet, primero a través de un e-mail, que decía que el agua Dasani contenía una dosis de bromato cancerígena y había sido prohibida en el Reino Unido.

Otro caso que podés analizar es el del accidente de LAPA, del cual se cumplieron ya más de diez años. El avió cayó en Aeroparque, en Buenos Aires, cuando estaba despegando y ya estaba en el aire. Hubo muchos muertos y una crisis enorme que afectó también a otros actores.