20 de agosto de 2008

UN JEFE PUEDE SER COMO UN BEBÉ

Alguna vez hablamos aquí de la importancia del humor en la comunicación. David Murray lo aplicó al análisis de cómo comunicarse con los altos ejecutivos de una organización, haciendo una analogía con la forma en que todo padre debe comunicarse con su bebé. Sus divertidas recomendaciones son las siguientes:

1 - Imagine qué quiere el bebé y déselo: Lo que nos pide el jefe esconde a veces una necesidad o una inquietud no revelada.

2 - Distraiga al bebé con acciones repetitivas. Si su jefe rechaza un discurso que ha escrito para él, hágale correcciones menores y preséntele el mismo hasta ganarle por cansancio.

3 - Dé al bebé mucho amor. Felicite calurosamente a su jefe cuando lleve a cabo exitosamente una conferencia de prensa o un discurso que usted impulsó.

4 - No tenga miedo de herir al bebé. Los bebés y los CEO no son tan delicados como la gente cree.

5 - No tome al llanto como algo personal. Su jefe puede estar en un mal día, y usted es, sencillamente, quien tiene delante en ese mal momento.

6 - Tómese un tiempo para usted mismo. Su jefe no necesita que usted esté todo el tiempo encima. Igual que un bebé.

7 - Nunca olvide que usted está a cargo. Los bebés necesitan una estructura, desean que se les diga qué hacer y cuándo, y no siempre saben cómo hacerlo. Igual que un jefe.

La imagen que ilustra estas líneas es la de Pedrito, mi propio bebé de cinco meses.

5 comentarios:

Senior Manager dijo...

Ahora que lo leo, la verdad es que resulta irónico que esta analogía tenga mucho de cierto e incluso de gracioso.
Es posible que se deba a la importancia que le damos a nuestros jefes (bebés) y a que estos se comporten a veces como si tuvieran aún la edad del biberón...

camilo dijo...

¡Je! Muy interesante y divertido y muy bueno también el link sobre el humor en la comunicación

Ignacio Duelo dijo...

Senior: Yo nunca había visto a un jefe como a un bebé, hasta que me topé con ese artículo y lo pensé un poco. La verdad es que esas líneas caminan sobre la frontera entre la verdad y la ironía.

Camilo: Me alegro de que te hayan gustado estos textos, espero nuevas visitas tuyas por acá.

Silvia MV. dijo...

Totalmente de acuerdo con el título y vivido por experiencia propia.

Muy buena la entrada y además es divertida.

Lo de herir al bebe tiene güasa.

Por cierto, Pedro está para comérselo.

Maga dijo...

Que buena nota! muy diverida la verdad y es cierto esa analogia con los bebes y los jefes!