23 de agosto de 2008

EL PAPEL DE LA COMUNICACIÓN EN LA CONQUISTA DEL OESTE NORTEAMERICANO

Siempre atento a casos llamativos del pasado, cuando las relaciones públicas no eran una actividad tan formalizada como ahora, me topé con un documento de Ray Allen Billington, investigador de la Biblioteca Henry E. Huntington en la década del 60. En una conferencia de 1963, de título: "Words that Won the West, 1830 - 1850", este señor describió la gran migración de norteamericanos a California y Oregon, estados linderos con el Pacífico, en el mediodía del siglo XIX. Una de las ideas-fuerza de aquel movimiento humano fue la llamada "fiebre del oro", que llevó a miles a buscar ese metal en la costa oeste, como el hombre que ilustra feliz, con su recipiente sediento de oro, estas líneas.

Huntington describió a este hito de la historia de los Estados Unidos como "una de las campañas publicitarias más efectivas de la historia", que revela cómo sus propulsores midieron la psicología popular y asentaron su comunicación en cuatro elementos del ser norteamericano: el instinto adquisitivo, la urgencia permanente por el bienestar y la salud, y el humanitarismo y patriotismo omnipresentes en la historia de Estados Unidos.

Los habitantes del próspero Este norteamericano se vieron inundados de propaganda que los instaba a buscar la riqueza, la salud y la longevidad, el humanitarismo y el patriotismo en la costa oeste. Estas promesas tenían un costado sincero, y uno ilusorio. Una muestra de ello fue la leyenda de que un hombre que a los 250 años de edad se había vuelto inmortal en California, había tenido que irse del país para morir, y al ser devuelto su cuerpo al Oeste, había resucitado.

El documento, de once páginas, es de ágil lectura (en inglés) y está repleto de anécdotas que ilustran la gigantesca y exitosa campaña llevada a cabo por un puñado de hombres que conocían la naturaleza humana, y sobre todo la de su público.

Para los lectores de estas líneas, sometidos como yo a la tiranía del dios Cronos, nada mejor que resumir las conclusiones del texto a fin de resaltar su actualidad:

1) El estímulo del mensaje iba dirigido a la faz materialista pero también al idealismo del norteamericano medio. Se les prometía, como hemos dicho, riqueza, salud, beneficios para la humanidad debido a su apuesta y servicio al progreso del país.

2) Más allá de las técnicas empleadas, el público recién prestó atención y respondió al discurso una vez que la atmósfera psicológica había sido creada. De hecho, los californianos fueron indiferentes a los primeros descubrimientos de oro hasta cinco meses después de ocurridos.

3) Los hombres aislados o en sociedad están en guardia ante el persuasor profesional, pero están dispuestos a creerle el mayor disparate a alguien cuya integridad perciben (en este caso, el presidente norteamericano que firmó una resolución apoyando la conquista del Oeste y aceptando tácitamente lo que se decía de esas mágicas tierras).

4) La prueba visible tiene mucha más fuerza que las descripciones más vívidas. Los más escépticos ciudadanos del Este se convirtieron a la causa del Oeste cuando vieron una tetera hecha con oro de California en Washington.

5) La exageración, llevada hasta el punto de la fantasía, tiene mucha retención en el público cuando es presentada como una broma dicha seriamente. Nadie creía que realmente pudiera haber alguien de 250 años que resucitara en California, pero sí lo recordaban al menos con una sonrisa, y esto mantenía el tema en el foco de atención.

Sería bueno, por estos lares, hacer una investigación similar con ciertos temas de la historia argentina desde el punto de vista de la comunicación: cómo se promovió la conquista y colonización de América en España, cómo se difundió la campaña libertadora de San Martín, o a qué imágenes apeló Roca para comunicar la Conquista del Desierto que le dio la Patagonia a la Argentina. Para empezar, en los cinco puntos que he mencionado más arriba, encuentro varias analogías posibles con esos acontecimientos, que el lector aficionado a la Historia, como quien esto escribe, podrá imaginar a modo de recreo en medio de la trabajosa jornada.

4 comentarios:

Senior Manager dijo...

Marketing puro y duro en épocas en que no se sabía nada sobre el tema. Lo que vale la pena aprovechar (en cuanto a la forma y al fondo) es el éxito que tuvo la campaña, que por cierto ayudo a colonizar esa parte de EEUU y redescubrió el sueño americano para los que no encontraban oro, como por ejemplo Levi Straus... Sorry pero me leí la parte "Cronos", el largo para un día de más sosiego.
SM

Ignacio Duelo dijo...

Es lo que siempre me provoca admiración del pasado: esos hombres no conocían las técnicas actuales de comunicación, y se manejaban con el sentido común, la imaginación y el coraje. ¡Y ni hablar de Internet!

ALTA IDEA / Img & Cñ. dijo...

Hola Ignacio, Solo quiero saludarte y desearte Feliz Cumpleaños!!!

Un abarazo!

Eduardo.-

Cristian dijo...

Creo que la comunicación es algo destacado en todo tipo de cosas y por eso cumple un papel relevante en distintos aspectos de la vida. A pesar de que me gusto esto, estoy haciendo carreras a distancia de otra clase de cosas