13 de junio de 2008

LA ZONA GRIS DE TODA CRISIS

La enloquecedora dinámica del trabajo de relaciones con la prensa puede llevar a veces a ver a los periodistas en un rol de enemigos o espías, mucho más que el correcto, que es el de potenciales aliados en la peculiar tarea de difundir nuestras novedades y generar una buena reputación. El ser humano tiene mecanismos de defensa ante lo que cree hostil a su existencia, y estos mecanismos, aún inconscientes, pueden activarse en el caso de un comunicador, y sin que se dé cabal cuenta de ello. El que sí puede percibirlo, tal como indica la imagen de más arriba, es el periodista: ¡terrible error!

Hay que tenerlo claro: el periodista que nos llama es un aliado, una persona (con todo lo que esta palabrita implica) que trabaja en una zona común con la nuestra, y puede tener una relación muy fructífera con nosotros, sin sospechas infundadas ni ocultamientos de los que más tarde podemos arrepentirnos. Está claro que las relaciones con los periodistas no son un valle de rosas, pero la meta es que sean positivas para todos.

Lo dice Matt Baron, fundador de la consultora norteamericana de relaciones públicas Inside Edge, que según su propia descripción, se especializa en la "diaria disciplina de desarrollar relaciones productivas de largo plazo con los medios y otros centros de influencia". Según su artículo publicado recientemente en el Daily Dog, existe una gran zona gris que puede ser aprovechada con buenos frutos, entre el blanco de nuestras buenas noticias y el negro de las malas que inevitablemente la prensa difundirá.

Este consultor da cinco consejos para manejarse bien en la "zona gris", en medio de una crisis:

1 - Desarrollar un buen "rapport" con el periodista. Esto es, comunicación interpersonal pura, donde entran en juego los recursos de la comunicación no verbal: los tonos, los modos, los gestos, los detalles, las empatías. Y, nunca lo olvidemos, también la escucha.

2 - Proveer información de respaldo acerca de nuestra organización, en forma clara, minuciosa y atractiva. Está claro que el tercer atributo a veces es inviable: lo que tenemos para comunicar, en muchas ocasiones, es aburrido, pero es cuestión de buscarle la vuelta, y apelar a otras veces en que sí somos fuente de datos inesperados.

3 - Estar enfocado hacia adelante. Explicar paso a paso las acciones que nuestra organización está dando y dará para resolver la crisis. Esto servirá de guía para que los periodistas sigan el tema de acuerdo a nuestra versión (que de más está decirlo, deberá ser éticamente correcta). Como siempre, aparece aquí el tema de las expectativas que generamos, las cuales deben ser cumplidas en los hechos.

4 - Sugerir fuentes de terceros que respalden nuestra historia. Un tercero que tenga prestigio y credibilidad puede ser un garante muy efectivo de lo que estamos argumentando, en un plano técnico o emocional. Por supuesto, esos terceros también tienen poder para destruir nuestra versión. Por más que tengamos a un ingeniero explicando que el edificio que se derrumbó cumplía con todos los requerimientos técnicos, el llanto desgarrador de una madre en cámara dará por tierra con todas nuestras "sólidas" explicaciones.

5 - Por sobre todo, ayudar al periodista. Parece una obviedad, pero siempre es necesario tenerlo bien presente. Devolver un llamado, conseguir una fuente, enviar material de apoyo, o dar las explicaciones que sean necesarias (con los límites inevitables que imponga cada situación) será siempre una ayuda para nuestra organización.

Aún cuando en una crisis todo pueda parecer negro, siempre hay una zona gris donde podemos obtener beneficios, nosotros y los periodistas. Más allá de eso, contra ciertos hechos no se puede hacer gran cosa, pero al menos se podrá invertir en una relación que, aunque hoy no nos publique los títulos que nos gustarían, podrá hacerlo en días más benévolos y tranquilos.

1 comentario:

Nómadas dijo...

Querido colega,

Me tomo la libertad de escribirte porque tenemos una emergencia humanitaria. Sólo necesito que leas algo sobre Guinea Ecuatorial, único país del continente africano que habla españól (como tú) y que, tras informarte, pienses si hay alguna manera de echarnos una mano, de ayudarnos a superar el gran drama que padece nuestro pueblo. Estoy escribiendo a todos los colegas que conozco o que encuentro en el ciber espacio.

Te dejo la dirección de nuestro blog por si lo consideras interesante. Gracias, de antemano, por estar ahí y ser periodista.

http://geconfidencial.blogspot.com/