26 de septiembre de 2007

LA HORMA DE CADA ZAPATO

Edward De Bono es mundialmente conocido por sus aportes a la administración de empresas y el liderazgo, con títulos como "El pensamiento lateral", "La revolución positiva" y "Seis sombreros para pensar". En este último, propone distintas maneras de enfocar mentalmente un asunto, según su naturaleza, y para facilitar este método sugiere tener a mano seis sombreros distintos que representan la lógica y la actitud necesarias para cada problema, según se trate de investigar un tema, de analizar datos fríos, de apreciar sentimientos e intuiciones, de favorecer la creatividad, de evaluar los beneficios de algo, o de controlar el proceso del pensamiento.

Este método puede trasladarse a la acción que sobreviene después de la reflexión, y eso es lo que De Bono hace en esta obra que aquí analizo. "Seis pares de zapatos para la acción" se basa en la idea de que para distintas acciones necesitamos distintos zapatos, de acuerdo al estilo de acción que vayamos a realizar.

Los zapatos formales de color azul marino deben ser empleados para acciones rutinarias, que tienen su importancia porque si son bien realizadas redundan en mejor utilización del tiempo y ahorro de energías para otras acciones. La rutina, aunque lo parezca, no es restrictiva, porque libera otras energías.

Las zapatillas de deporte grises son para investigar un tema. No hacen ruido, son discretas y cómodas para avanzar.

Los zapatos marrones representan el pragmatismo, el sentido práctico que todo líder debe tener. Son efectivos y simples, y se adaptan a toda circunstancia.

Las botas de goma naranjas simbolizan las emergencias, las crisis, y requieren poder de decisión y análisis veloz ante circunstancias adversas.

Las pantuflas rosas representan la sensibilidad, la empatía con personas y situaciones que precisan comprensión. Un despido es un caso típico de lo que aquí queremos decir.

Las botas de montar de color púrpura simbolizan la autoridad, el desempeño de una función oficial que implica una sana distancia frente a subordinados en los momentos adecuados.

Estos calzados se pueden combinar, por supuesto. Una pantufla rosa puede combinarse con una bota de goma naranja, en una emergencia que demanda atención hacia los afectados en medio de una crisis.

Si bien es éste un esquema muy simple, es práctico para usar como herramienta en la vida cotidiana. En el campo puntual de la comunicación, también se puede adaptar esta metodología. La comunicación de crisis demanda un tipo de calzado simbólico, y una requisitoria periodística puede precisar de un calzado más cómodo para investigar y encontrar una respuesta satisfactoria.

En síntesis, el libro es útil y sencillo para leer rápidamente y tener en cuenta a la hora de decidir los cursos de acción según cada situación.

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