9 de abril de 2007

ARGENTINA MARCA REGISTRADA

El gobierno argentino lanzó en agosto de 2004 la iniciativa “Marca Argentina”, que busca elaborar una estrategia comunicacional para mejorar y fijar la imagen del país en el exterior, a través de elementos típicos de la cultura argentina. Existe un cronograma establecido para la implementación de esta iniciativa, que terminará en 2010, año del Bicentenario de la Revolución de Mayo, hito histórico que se toma como el nacimiento de la nacionalidad argentina.

Se realizó una encuesta a expertos y ciudadanos interesados en opinar sobre los elementos positivos y negativos que identifican a la Argentina. Se extrajeron elementos que deberían integrar la marca, que hacen a la geografía, la historia, la cultura, el deporte y otros factores de la vida argentina. Finalmente, el 30 de mayo de 2006 se presentó el resultado oficial.

Debo decir que el isologotipo al que se llegó, como resultado de un concurso público ante un jurado de seis expertos, no es de mi agrado. Habría preferido una paleta de colores más abundante y luminosa, que representara la variedad de culturas y costumbres que enriquecen a la Argentina. Creo que si hay una cualidad destacable de nuestro país es justamente la diversidad, que siempre agrega valor. La Argentina es una nación integrada por inmigrantes de muchos países, integrados a las poblaciones locales, que por una razón u otra buscaron estas tierras para llevar adelante un proyecto de vida, y lo siguen haciendo con otras características de origen. Los climas, los paisajes, las costumbres, la gastronomía, todos ellos tienen a la diversidad como principal característica. La diversidad es el concepto alrededor del cual gira la marca elegida, pero a mi modesto entender, la identidad visual elegida no la representa claramente. Sin embargo, no es ésta la opinión de un experto, cabe aclarar.

El isologotipo presentado tiene los colores azul, blanco y celeste, en concordancia con los símbolos patrios, y el gris como expresión de modernidad y tecnología. Las ondas que exhibe el símbolo buscan dar idea de energía y dinamismo hacia el futuro.

Por supuesto, para que la marca de un país, ciudad o región tenga éxito en su comunicación debe estar perfectamente complementada con acciones concretas y una estrategia global coordinada entre el sector público y privado.

La formación de una marca nacional ha sido implementada por varios países del mundo, y en el sitio web dedicado a la Marca Argentina hay un estudio que abarca varios casos.

Otro recurso interesante sobre el tema es un trabajo de Santiago Vexina, de la Escuela de Negocios Internacionales de la Universidad de Belgrano, sobre “la importancia de una marca argentina” y la manera en que “la imagen argentina se utiliza actualmente como “marca” en el marketing internacional”. Esta tesina fue escrita antes de la puesta en marcha de una estrategia al respecto por parte del gobierno de Néstor Kirchner.

El portal Management Político publicó la traducción al español de un trabajo sobre diversas marcas-país, realizado por la consultora Future Brand, que incluye un ránking de acuerdo a ciertos rubros parciales como playas, historia y vida nocturna, entre otros. Recomiendo su lectura fervientemente.

Está claro que la Argentina necesita una iniciativa como ésta para mejorar su reputación en el mundo y también comunicar hacia dentro un concepto claro de nacionalidad, una suerte de cultura organizacional en un nivel político nacional. Es elogiable que desde el gobierno se haya otorgado a este emprendimiento un rango de política de Estado. Y por último, queda dicho que esto solo puede tener éxito si es coherente con una estrategia global de conductas y mensajes que acompañen el elemento técnico visual.

1 comentario:

Anónimo dijo...

PATÉTICO!! en ningún lugar del mundo se podría definir a la argentina con esa especie de cintas que parecen mas el logo de unas olimpiadas especiales que de un país con tanta diversidad como la argentina, con tanto talento suelto en nuestro país se podría haber elegido otro logotipo que nos representara por nuestros incalculables recursos.