18 de enero de 2007

EL SILENCIO ¿ES SALUD?

En la primera columna escrita en este blog, repetía aquella verdad bien sabida por todo profesional de la comunicación: Quien no comunica también comunica. Es decir, el silencio también puede ser usado para comunicar.

Hoy me topé con un paper sobre la utilización del silencio en la comunicación política: "Towards a theory of silence as a political strategy" (no disponible libremente online). El documento es de 1980 y fue publicado en el "Quarterly Journal of Speech". Su autor es Barry Brummett, quien actualmente es profesor en la Escuela de Comunicación de la Universidad de Texas.

Pese a su antigüedad, el trabajo conserva mucho interés para analizar situaciones actuales en que un presidente, un funcionario importante o un político guarda silencio sobre un suceso determinado.

Para Brummett, el silencio político debe cumplir tres requisitos para ser estratégico:

1) Contradice expectativas creadas por el público, que espera que el protagonista diga algo.

2) Contiene significados apenas predecibles.

3) Parece intencional y dirigido a una audiencia.

El público interpreta que el silencio es intencional, y por ende estratégico, cuando persiste aún ante la demanda de alguna declaración, y otras acciones no verbales parecen enfatizar y alentar ciertas interpretaciones. Algunas formas del silencio son la cancelación abrupta de una conferencia de prensa o un discurso, o la repetición de un mínimo comentario que no dice nada, en varias ocasiones y sobre un tema importante.

El misterio y la incertidumbre pueden ser deseables si eso motiva a la gente a escuchar al personaje esperando que solucione el problema. Pero el riesgo de esto es que la expectativa creada, más alta que la primitiva, sea defraudada con el discurso de quiebre del silencio.

3 comentarios:

Casimiro López dijo...

Bonita e interesante reflexión sobre el silencio... un arma de comunicación que, como bien acabas el post, puede ser peligrosa si no se utiliza con modración. Pero, también es verdad que la sociedad moderna se ha convertido en una esponja receptiva: quiere información a toda costa... las incertidumbre, los silencios, las frases huecas de contenido, los discursos indescifrables son rechazados con la misma rapidez con la que han llegado. El silencio, la expectación, puede quedar bien en el mundo publicitario, pero en el ámbito de las instituciones públicas acaba convirtíéndose en la jurídica figura administrativa: "silencio administrativo"=aceptación.
Un saludo desde la Comunicación Institucional, un lugar que te agradece el haber dedicado unos minutos de tu tiempo.

Anxie dijo...

Si hay algo que aprendi es que "el que calla otorga", y mas un funcionario o un personaje importante para un empresa... Yo particularmente trataria de no quedarme callada nunca ante las preguntas de los periodistas.... y si fuera uno de ellos y ante mi pregunta no tengo respuesta pensaria que no sabe que decir.

Pero hay algo de verdad en lo que vos decis. Tambien el mismo silencio es comunicar...

Se puede solcionar el vacio con una expresion, un gesto, sonrisa, etc ue salve el momento.
Sera que me falta experiencia, pero creo que es asi...

Igualmente "enjoy the silence"


Saludos.

Blogocorp dijo...

¿Qué puedo decir? Totalmente de acuerdo con lo que comentas, tal y como explico en mi post (http://blogocorp.blogspot.com/2008/02/el-silencio-tambin-comunica.html).

Por cierto, que no estaría mal enviarles tu post a los políticos españoles, precisamente ahora que está a punto de empezar la campaña electoral (sí, parece mentira pero sólo estamos en precampaña... y lo que nos queda). Voto por menos insultos y acusaciones cruzadas y más silencios estratégicos.