7 de enero de 2007

DE LA TEORÍA A LA PRÁCTICA

Denis McQuail ocupa un lugar fundamental en el campo de la comunicación por sus teorías sobre la comunicación de masas. Se ha constituido en una referencia en el tema de la percepción, entre otros, y ha suscitado diversos debates sobre el viejo tema del poder que los medios tienen de ejercer influencia sobre los públicos masivos.

Ahora bien, el excelente Portal de la Comunicación de la Universidad Autónoma de Barcelona le hizo una entrevista en octubre último, donde el profesor se refiere a la necesidad de que la comunicación consiga nuevos avances en materia de teorías, y el problema que surge cuando la teoría se agota en una autorreferencialidad (en pocas palabras, debates cerrados sobre sí misma y sin mayor sentido) que la aleja de aplicaciones prácticas.

El texto completo está disponible aquí.

Solo citaré la respuesta que dio a una pregunta sobre la posible pérdida de interés por la teoría que podrían exhibir los jóvenes estudiantes de comunicación:

“En parte, creo que el estudio de los medios no atrae precisamente entusiasmo teórico. Eso es así porque el objeto de interés es intrínsecamente práctico, conecta con la vida cotidiana y se expresa más bien en los términos del día a día. En cierta manera, el estudio de los medios está muy influenciado por los acontecimientos, por las tecnologías, así como por todo aquello que pasa en el mundo real. Todo eso necesita ser teorizado, pero tal vez esta necesidad no resulta tan obvia a los ojos de los estudiantes. De hecho, estoy seguro de que no les resulta nada obvia.

"También creo que el problema que tiene la teoría es que nunca es segura. Nadie puede decirte cuál es la correcta. Es bastante frustrante que te digan siempre que hay una teoría alternativa. Cuando aprendes teoría descubres que hay otra que puede funcionar mejor. Es su incertidumbre, creo, aquello que resulta difícil para los estudiantes. Ellos no ven la necesidad de que la teoría los aborrezca, y en cierta manera, probablemente, no pierden el tiempo con ello. No hay nadie que pueda honestamente presentarles un corpus teórico diciendo: "Ésta es la verdad, y ésta es la manera en que la tenéis que aprender". Eso no es como una religión. Ciertamente, no lo tendría que ser.

"Si se percibe un interés limitado a la hora de estudiar teoría no se puede decir simplemente: "Bien, tal vez las teorías no valen mucho la pena: es mejor que nos dediquemos a criticarlas". Pero plantear este tema desde una perspectiva que, de entrada, no abata el pensamiento teórico, es una de las actividades intelectuales con las que no todo el mundo quiere implicarse."

No hay comentarios.: